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Biografía

La novela de la rebelión

La novela del desenmascaramiento

Valoración de una obra parcial
FERNANDO SOTO APARICIO
 

VALORACIÓN DE UNA OBRA PARCIAL

Se puede analizar sobre la novelística de Fernando Soto Aparicio dos aspectos: el aspecto social y el estético.

- Aspecto social. Dentro de este marco, las obras exploran los poderes básicos de la sociedad: el poder religioso, el poder cultural, el poder represivo, el poder jurídico, el poder civil. Atacan las relaciones grises de la familia tradicional, las relaciones de un individuo con el mundo (el estudiante) que se resuelven en venganza, suicidio, crisis; las relaciones de la comunidad con el ejército; las relaciones de un pueblo con un revolucionario (Camilo Torres), las relaciones de una familia con el cristianismo (taras morales como en Puerto Silencio).

Este fresco es pasado por la sierra crítica del autor para tumbar máscaras y dejar llagas. Para este mundo no existe sino una salida: el salto hacia una comunidad donde todos establezcan la justicia, el humanismo y la misión del cristianismo, fundada en la igualdad y la esperanza.

- Aspecto estético. En Soto Aparicio se da un escritor tradicional, resultado del guión, de la crónica, de la ilustración de casos sociales (cómo vencer la droga, cómo mejorar las relaciones entre padres e hijos). Muchos niveles de esta última obra se queman en personajes monolíticos. No existen estructuras narrativas sólidas ni una visión coherente del autor.

Por otro lado, aparece el escritor real, que se deja sentir, que habla lúcidamente y nos entrega seres humanos como en Celina Franco. Ya la caricatura cede y entra el nervio y el sentimiento. El melodramatismo se queda atrás y entra en ese mundo tenso de Puerto Silencio. Todo vuelve magia mirando llover: esa lluvia que también es memoria y fugacidad de la vida, fracaso y esperanza. Por momentos encuentra una prosa limpia, ceñida a su misión. Cuando el pensador le cede turno al narrador puro, Soto Aparicio se vuelve afortunado. Ya no habla consigo mismo sino deja dialogar a sus personajes según sus deseos y su personalidad estructural. Aún Soto Aparicio puede alcanzar un nivel más profundo: el de la creación armónica y sólida.


Entre los años 1974 y 1983, Fernando Soto Aparicio publica: Camino que anda, Los funerales de América y Hermano hombre, una trilogía sobre la historia americana. Mediante los grandes hitos históricos (conquista de la cruz y la espada, amnistías: Galán, Rojas Pinilla y Frente Nacional; dictaduras, expoliaciones) el autor nos lleva de viaje por estas crónicas noveladas que si bien es cierto constituyen su madurez, también es cierto que en ellas aún les falta dimensión a los personajes, no en el sentido ideológico sino en su dialéctica interna. En esta etapa, ya el autor se encuentra a sí mismo y claramente se compromete con la libertad de los pueblos latinoamericanos mediante su foco: cristianismo de la liberación.